Evangelizar en las universidades y llevar a otros jóvenes a una relación personal con Jesucristo y a una vida dedicada como discípulo a través de la proclamación viva de su Palabra y del testimonio de vida.
Ayudar a sus miembros a vivir comunitariamente su cristianismo y proveerles de ambientes adecuados y de oportunidades para establecer relaciones personales cristianas.
Proveer de formación en servicio, carácter y liderazgo cristiano a sus miembros.
Las siguientes son las cuatro verdades que fundamentan nuestra vida cristiana:
Hemos descubierto la verdad más importante: Dios vive entre nosotros, nos ama infinitamente y desea que tengamos vida en abundancia.
Reconocemos que somos pecadores y que estábamos separados del amor de Dios sin poderlo remediar por nuestras propias fuerzas.
Hacemos nuestro el regalo de la salvación que Dios nos ofrece en Cristo mediante la fe, el arrepentimiento de nuestros pecados y la aceptación de Cristo como nuestro Salvador y Señor.
Dios nos dio su Espíritu Santo para tener una nueva vida. Queremos vivir en su poder y ser guiados y transformados por Él.
En 1978, unos estudiantes universitarios, Manuel De Urquidi, Arturo Valdés y Alejandro Vásquez, inician un grupo de hombres para hacer oración y evangelizar en la universidad. Paralelamente, Adriana González comienza un grupo de mujeres. Al conocerse, ambos grupos deciden unirse para formar un sólo grupo que viviera profunda y dedicadamente su catolicismo. El 16 de Agosto de 1979 hacen el primer compromiso unos con otros comenzando el "grupo de los viernes" que, en 1981, recibió el nombre de Misión Católica Universitaria.